
¿Por qué fallan los calentadores para exteriores? (Y cómo solucionarlo)
Si alguna vez has construido o comprado un calentador para exteriores resistente al agua, sabrás cuánto esfuerzo implica su uso. Hay que luchar constantemente contra el calor extremo y la lluvia constante. Aquí está el secreto: el elemento calefactor suele funcionar bien. Pero el verdadero problema comienza donde los cables salen del chasis. Allí es donde suelen ocurrir los problemas.
El problema del calor excesivo
La mayoría de los calentadores en el mercado simplemente usan un anillo de caucho barato o silicona de baja calidad para sellar los agujeros de los cables. Pero hay un problema: el calentador genera una gran cantidad de calor justo en esos puntos de conexión. Con el tiempo, ese calor hace que el sellante se vuelva frágil, se agriete y se contrajera. Y cuando ese sellante se separa de los cables, la lluvia y la humedad pueden entrar fácilmente en la carcasa eléctrica. A esto lo llamamos “carbon tracking”. Básicamente, la humedad se mezcla con el polvo y el calor para crear un puente eléctrico. Un día disfrutas de un patio cálido, y al día siguiente tienes un cortocircuito o un fusible fundido. Esto suele ocurrir después de unos seis meses.
Una mejor forma de sellar
Decidimos dejar de usar tapones simples. En su lugar, utilizamos un proceso de sellado en varios pasos. Utilizamos resinas fluorosiliconadas de alta temperatura o resinas epoxi especiales que mantienen su flexibilidad incluso a 250°C. Pero no nos limitamos a “llenar el agujero”. Eso no es suficiente. Creamos una unión química entre la cubierta del cable y la carcasa. ¿Por qué? Porque el metal se expande y se contraje al calentarse y enfriarse. Al crear una unión real, el sellado permanece firme, sin importar cuántas veces se encienda el interruptor. Así, el agua no puede entrar y la electricidad permanece donde debe estar.
El compromiso
Ahora, hay un inconveniente. Dado que estamos sellando los cables con resina, estos aparatos son difíciles de reparar en el campo. No se puede simplemente sacar un cable y reemplazarlo por uno nuevo. Si un cable se daña, hay que reemplazar todo el conjunto. Es una elección. Puedes tener un calentador que sea fácil de reparar, pero que gotee cada invierno, o puedes tener uno que sea prácticamente impenetrable a los cortocircuitos y al agua. Nosotros prefiero la segunda opción. Asegúrate de que tu plan de mantenimiento consista en reemplazar los componentes, en lugar de intentar arreglarlos rápidamente bajo la lluvia.