
En un estudio de yoga o gimnasio, el ambiente del lugar ya está establecido antes incluso de que comience la clase. Si el aire está frío, los cuerpos no pueden relajarse como deberían, y toda la sesión se vuelve lenta. Por eso hemos creado este calentador eléctrico de escritorio, diseñado para esos momentos cruciales: ofrece calor instantáneo y dirigido, lo que permite que los clientes entren en estado de sudoración rápidamente, sin tener que esperar a que toda la habitación alcance la temperatura adecuada.
Lo que realmente importa
Funciona mediante ondas infrarrojas de corta longitud, transmitidas a través de un elemento de tubo de cuarzo. El calor es radiante, similar al sol sobre la piel; no se trata de calor generado por aire caliente que primero calienta toda la habitación. Eso significa que el calentamiento es rápido y afecta directamente a las personas, a las esterillas y a las superficies cercanas.
Se conecta a una toma eléctrica estándar de 120 V, consume 1500 W y cabe perfectamente sobre una mesa o encimera. Un termostato integrado mantiene la temperatura constante, y la protección contra vuelcos permite que el aparato se apague si se vuelca.
Por qué funciona bien en clases de yoga y entrenamiento
En estos entornos, los clientes necesitan un calor uniforme y predecible, para poder adoptar las posturas correctas y entrar en estado de sudoración sin dificultades. El calor radiante calienta desde el exterior, lo que ayuda a que las superficies y los músculos lleguen a la temperatura adecuada más rápido.
Para los estudios, esto significa una sensación de calor más constante durante las clases de yoga, además de ahorrar tiempo en el calentamiento de la habitación, generalmente en cuestión de minutos.
Detalles prácticos
Este calentador está diseñado para uso en interiores. Funciona mejor cuando se dirige hacia el área donde se practica el yoga, no cuando se intenta calentar todo el edificio. No es adecuado para lugares húmedos, así que manténgalo alejado de zonas donde pueda mojarse.
Para obtener la mejor cobertura, colóquelo a unos 6-8 pies de distancia de las esterillas, y ajuste el ángulo para que el calor se distribuya uniformemente por el suelo, sin puntos calientes.